Asesoramiento y acompañamiento en la crianza y educación de los hijos.

Se brinda asesoramiento a los padres basadas en la crianza con apego y en la disciplina positiva.

Se asesora sobre los primeros aprendizajes otorgando una serie de pautas e informaciones respecto a los aspectos evolutivos, madurativos, sociales y espirituales que favorezcan el vínculo familiar y el desarrollo integral de los hijos.

leer más

Abordaje psicopedagógico integral del niño y su familia.

Se acompaña al niño desde el sufrimiento por sus dificultades de aprendizaje y se aborda la situación desde un enfoque holístico que tiene en cuenta su ser, su sentir y su hacer. Se trabaja desde el afecto y el vínculo con la familia y su vivencia en su trayectoria escolar.

La metodología de trabajo consiste en entrevistas con el niño, la familia y el niño junto a su familia.

leer más

Asesoramiento,formación e información sobre pedagogías alternativas.

Se brinda asesoramiento, información y formación  acerca de las pedagogías alternativas.

Se brinda orientación y acompañamiento respecto a actividades que respeten el interés y el propio ritmo de aprendizaje de los niños basadas en las distintas propuestas que ofrecen las pedagogías alternativas.

El asesoramiento se brinda a familias y/o a grupos o instituciones...

leer más 

Tenemos la gran oportunidad de cambiar la educación criando niños felices aprendiendo con alegría, entusiasmo y amor.

El 66% de los alumnos del secundario conoce sobre situaciones constantes de humillación, hostigamiento o ridiculización entre compañeros o compañeras. Más que las agresiones físicas, éstos son los casos más frecuentes de violencia en las escuelas de la Ciudad y el conurbano bonaerense, según un estudio que presentó ayer UNICEF.

Se basó en una encuesta a 1.690 alumnas y alumnos de los tres años superiores del secundario, que concurren a 93 escuelas públicas y privadas, cuyos directivos fueron también entrevistados. Las preguntas se hicieron en relación con lo ocurrido durante 2009. La muestra es representativa de los más de 600.000 estudiantes de la Ciudad y el Gran Buenos Aires.

El trabajo desnuda prejuicios y derriba preconceptos. Mientras los directores de escuelas privadas creen que hay mayor conflictividad y violencia en el ámbito de las escuelas públicas – y lo mismo piensan los padres que costean los estudios de sus hijos –, los hechos demuestran otras realidades.
En el nivel privado, el 13,2% de los chicos dice que más de una vez sus compañeros fueron crueles con él (en escuelas públicas, 4,3%); el 17,1%, que más de una vez dijeron en público cosas feas sobre él o ella (en públicas, 11,3%); el 15,1% que se burlaron por alguna característica física (12,9% en escuelas públicas).

Además, “los chicos no tienen temor a manifestar si son ellos los agresores o forman parte de conductas violentas. Esto habla de un fuerte proceso de discriminación”, subraya Elena Duro, la especialista de UNICEF que coordinó la investigación. En las escuelas privadas, el 36,2% de los chicos admitió haber tratado mal más de una vez a un compañero, mientras que en las públicas es el 23,1%. Las burlas por cuestiones étnicas, raciales o religiosas, por la vestimenta o la apariencia, también son más frecuentes en los colegios pagos, y por parte de adolescentes de nivel socioeducativo más alto.

En las escuelas del Estado, en cambio, según los chicos, hay más peleas con golpes entre alumnos (71,5%, frente al 69,3%), y también con más frecuencia. En cambio, cuando se compara entre escuelas de la Ciudad y del conurbano, son las primeras las que muestran mayores niveles de agresión física. “La violencia abarca todo este cúmulo de manifestaciones – explica Duro –. Las secuelas son mucho más graves cuando hay humillación y maltrato constante, porque pueden afectar el aprendizaje”.

Si bien los porcentajes son bajos, son más los alumnos del conurbano que denuncian que habitualmente algún profesor les gritó de modo intimidante frente a los compañeros (7,5%, contra 3,8%). A la inversa, los chicos también reconocen haber impedido al docente dar clase (6,5% en forma habitual) o faltarle el respeto, y en mayor medida en colegios pagos.

También a nivel privado son muchos más los alumnos que confiesan haber roto material de la escuela, incluso habitualmente: casi 30%, frente al 12,7% en establecimientos públicos. Algo similar ocurre cuando refieren haber sido víctimas de hurto en el colegio.

“Las escuelas de élite suelen encapsular los problemas de violencia, vandalismo y venta de drogas. Con mayor frecuencia los resuelven con la expulsión o la no renovación de la matrícula – señala la experta –. Habrá que ver qué está pasando en las escuelas privadas. En las públicas se trabaja mucho con los docentes, y la participación de los alumnos es mayor”.

Hay una gran brecha entre la percepción de violencia en la zona de la escuela, y la violencia existente en el propio establecimiento. El 52% de los alumnos considera que es un problema grave o muy grave en los colegios de la zona, pero sólo el 19,2% cree que lo es en la propia escuela. Y sólo el 8,7% había sido víctima de un robo – en cualquier escenario – durante 2009.

Duro destacó “el porcentaje alto, llamativo y preocupante” de armas de fuego que los chicos dijeron haber visto que otros alumnos llevaron a la escuela: 8,1% en las públicas y 2,5% en las privadas. En materia de armas blancas, la cifra es algo mayor en los colegios pagos: 26,8%, frente a 24,8%. También alarma la accesibilidad de los alumnos al alcohol y a las drogas en la zona de la escuela, y más en las públicas que en las privadas.

Cuando se registra violencia escolar (propia en las relaciones interpersonales o de los conflictos específicos de la escuela), la falta de comunicación aparece como una de las causas, junto con la baja participación de los alumnos en la elaboración y el control de las normas de convivencia. Otro motivo que los expertos detectaron como muy conflictivo es la mala calidad educativa: cuando el profesor prepara sus clases y enseña bien, y los alumnos sienten que aprenden, prácticamente no hay disputas.

Elena Duro puso esta conclusión en un marco más amplio: el 40% de los alumnos de secundario del país tiene sobreedad, lo que habla de “historias de fracaso reiterado, y bajísimos niveles de autoestima”.

Otro factor de violencia, según coinciden estudiantes y docentes, es la ausencia de gestión , es decir, la falta de liderazgo por parte de los directivos de la escuela. Los mismos alumnos (un 60%) plantean la necesidad de límites. Además, 6 de cada 10 directores ignoran que existen programas de prevención de violencia y de prevención de adicciones.

Cómo ven los profesores a los estudiantes

Falta de integración. Las opiniones están divididas al momento de definir a la escuela como un espacio hostil para los alumnos. Los docentes de gestión pública de la Ciudad creen que la escuela es más bien un espacio amigable y que sólo aquellos alumnos que no logran integrarse o no dan con la escuela adecuada pueden sentir hostilidad. “Eso lo puede exclamar un chico que no se integra. Un marginal”. “Por ahí no es la escuela justa”.

Hostilidad. El resto de los grupos docentes consultados por Unicef creen que la escuela puede ser hostil para los alumnos por situaciones de discriminación, peleas y límites que tienen que respetar: se concentran varias de las tensiones de la vida escolar. “El tipo que quiere venir a joder, vos le pones límites y sí, va a ser hostil”, dice un profesor de una escuela privada porteña. Otro agrega: “Discriminación, donde estoy yo una chica que era boliviana era terrible, estaba en primer año, pobrecita sufría. Se resolvió con el departamento de psicología y los grupos que discriminaban tuvieron que entender qué era convivir con todo tipo de gente” .

Ayer y hoy. “La diferencia que hay ahora es que son cinco contra uno, en la época nuestra se agarraban a piñas uno contra uno. Es otro tipo de agresión y no hay nadie que ponga un límite”, agregan.

Cómo ven los estudiantes a los profesores

Falta de autoridad. Los estudiantes entrevistados por Unicef dicen que la tirantez del vínculo con los profesores se da por varias razones: una de ellas es la tendencia de los docentes a trasladar los asuntos de su vida privada al ámbito escolar o, también, al intentar generar complicidad con los alumnos. Así, los roles se desdibujan, lo que causa fastidio entre los adolescentes.

Intolerancia. Otra característica es que los encuentran malhumorados e intolerantes, lo que provoca que el maltrato sea una manera naturalizada de relacionarse entre docentes y alumnos. “Es difícil la relación con los docentes. Se piensan que son profesores y quieren hacer lo que quieren. Con el poder te aprietan y no es así”, afirma una alumna bonaerense de escuela privada.

Cansancio. Perciben que para los docentes el colegio es más un espacio hostil que amigable. Los observan cansados y desbordados por la conducta transgresora o desobediente de los alumnos. Y en este sentido, reconocen cierta gratificación en demostrar rebeldía o maltratar a algunos docentes y preceptores. También reconocen que hay profesores que saben imponer su autoridad y lograr una relación respetuosa. “Todos sabemos a qué profesor molestar y a cuál no”, dice una alumna de una escuela privada porteña.

Es un círculo vicioso y todos son víctimas

Por Dra. Ana Rozenbaum. Psicoanalista de adolescentes

La crueldad o la agresividad es algo inherente al género humano. Se desarrolla a través de la fantasía o el pensamiento, porque los adolescentes, al igual que niños y adultos, siempre tienen la sensación de que alguien les ha hecho un daño y surge un espíritu vengativo. La cuestión es si esto queda simplemente en la fantasía o aparece llevado al acto, a través de palabras hirientes o directamente golpes. Ahí nos empezamos a preocupar. Muchas veces los adolescentes se sienten en el colegio como encerrados, y ésa es la manera que encuentran para canalizar sus impulsos agresivos sobre sus pares. Estos impulsos son un espejo, es decir, aspectos de sí mismos que no les gustan y que proyectan en el semejante. Es decir, también son víctimas de esta situación.

Luego, en el joven agredido aparecen sentimientos depresivos, de vergüenza, bronca e impotencia, que constituyen un círculo vicioso que puede llevar a un franco síndrome depresivo con características de inhibiciones, dificultades de aprendizaje, de socialización y creatividad; estas dos últimas, características habituales de la adolescencia. Si un adolescente cursa esta etapa de su vida de esa forma, su futuro puede quedar francamente dificultado. Porque la adolescencia es la etapa en la que se crea la identidad. Si se transcurre mal, quedará malograda.

Los padres se preocupan cada vez menos

Tres de cada cuatro directores creen que la participación de los padres en actividades de las escuelas en los últimos 10 años ha disminuido. Además, el 73% asegura que se preocupan poco o nada por el contenido de la enseñanza de sus hijos, y menos aún en las escuelas públicas.

Respecto del desempeño escolar o aprendizaje de sus hijos, el 54,5% de los directores evalúa que los padres se preocupan poco (y menos todavía en las escuelas públicas); un 40,6% considera que se preocupan bastante; y el restante 4,9% entiende que se preocupan mucho.

En cuanto a la concurrencia de los padres ante situaciones de conflicto o problemas de convivencia, el 78% de los directores afirma que sólo concurren si se los notifica (especialmente en escuelas del Estado); y el 22% informa que concurren espontáneamente (en escuelas privadas, el porcentaje se eleva al 36,7%).

Desde los chicos, la percepción es bien diferente: 9 de cada 10 alumnos aseguran que sus padres se preocupan mucho o bastante por sus estudios. Sin embargo, el 49,1% dice que recibe poca o muy poca ayuda de sus padres en sus tareas escolares, y menos aún en los que asisten a escuelas privadas.

En las entrevistas en profundidad, los padres cuestionaron la escasa convocatoria a acercarse a la escuela, los problemas de conducción de los directivos, y la mala preparación de profesores.

www.clarin.com 06/05/11

ÁREA PSICOPEDAGÓGICA OFRECE NUEVOS SERVICIOS:

  • Abordaje psicopedagógico integral del niño y su familia 
  • Asesoramiento, formación e información sobre pedagogías alternativas
  • Asesoramiento y acompañamiento en la crianza y educación de los hijos
  • Asesoramiento Psicopedagógico para familas que educan en casa
  • Talleres virtuales y presenciales
  • Cursos virtuales para psicopedagogos, familias, acompañantes de espacios libres, docentes y estudiantes

Información en: coordinacion@areapsicopedagogica.com.ar

Estamos en Facebook como AREA PSICOPEDAGOGICA

Gracias a todos por apoyar nuestra iniciativa y querer ser parte de este emprendimiento!!! Área Psicopedagógica los saluda deseando que este espacio sea de utilidad para todos y que podamos seguir aprendiendo y amando la profesión que hemos elegido!!!

  

Template Settings
Select color sample for all parameters
Red Green Blue Gray
Background Color
Text Color
Google Font
Body Font-size
Body Font-family
Scroll to top